jueves, 12 de marzo de 2015

ESTADO PRIMAVERAL




Me sentía como el olmo viejo de Machado ,hendido por el rayo y en su mitad podrido , me faltaban las aguas de abril y el sol de mayo para notar ese verde de las hojas , de los brotes, porque por mucho que estuviéramos en marzo , el sol relucía como nunca , y sin embargo como bien cantaba Sabina , los rayos ya ni me tocaban .

Al día siguiente  mi cuerpo disfrutaba de la morfina del parche nuevo , como el olmo recibe las gotas de rocio de la mañana , visione las zonas doloridas como sí se abrieran a la calma , controlado todo por mi cerebro como aprendí a hacer en esas clases de yoga , que hacian que en la fase de relajación cayera en un profundo sueño ,después de noches enteras sin dormir .Cuanto más visionara el sosiego , más mi cuerpo se relajaría , desligandose ya de las contracturas sentidas estos días . 

Así a partir de ahora sería mi vida , algo que aceptaba ya , como una normalidad , tres días de soportar , y un día de paz , me consideraba afortunada , porque hay cuerpos  que ningún día tenían la calma que el mío ,con  placer hoy recibía el sol , las aguas de mayo 

Poco a poco , iba estirando las zonas rígidas que en días anteriores , tanto me costaba hacer , a lo lejos iban dando las noticias , que ayer sonaban cercanas , a lo lejos repasaba las tareas de ese día , a lo lejos las preocupaciones que me atormentaban otros días , todo en segundo plano , pues este instante de clímax era recibido así por mi cerebro , como un orgasmo lento y placentero , en lo que lo más importante era que todos mis músculos recibieran esa dosis , para poder estirarse , que ya habría tiempo para volver a contracturarse ...

Este momento de placer , de clímax  lo tendría cada cuatro días por eso debía centrarme en aquel instante deseado , como el olmo viejo de Machado recibía los rayos de Mayo y las aguas de Abril , a lo lejos escuchaba  las listas electorales con los nombres de candidatos imputados , en ese momento quedaba todo en segundo plano , hasta las palabras del gran maestro Gay de Liébana , con su dulce acento cántabro , porque ese era el momento deseado después de tres días de rigidez , y mis próximos estados  dependerían de ese instante , de ese rato en que todas las zonas doloridas se calmaban con la dosis de morfina , aceptando ya que así sería el resto de mi vida como el olmo viejo recibe la primavera , un instante un momento de placer para que mi cerebro controlase el resto de los instantes , dos minutos más y me reincorporaría a la jornada habitual .

El cerebro ahora era mi mas importante aliado , pues ya tenía  los estímulos necesarios para incorporarme y andar , y me sentía poseída por un estado primaveral , ya teniendo a mano la agenda y lo demás que pasaban a primer plano ... sólo quien utiliza el cerebro puede cambiar de idea y de estado , y de olmo viejo pasaba a ser un almendro recién regado , y que los primeros rayos de sol han hecho florecer ...

Un último estirón y a continuar como un ser humano más ...



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