martes, 5 de febrero de 2013

HISTORIAS DE ADOLESCENCIA I

NECESITO UN CORAZÓN QUE ME ACOMPAÑE
QUE SIENTA TODO
QUE SEA MUY GRANDE
QUE ME TRATE CON CARIÑO Y SIN DESPRECIO
UN CORAZÓN QUE ME ACOMPAÑE

Desde que leyó esas especie de canción en el libro que leía de Rosa Montero, y que cantaba uno de sus personajes , supo que es lo que ella buscaba y no ese beso robado a los dieciocho años , a base de demasiados martinis, un avispado joven y mayor que a ella le descubrió el camino de los sentidos a través del sexo,hasta ahora no había dado más que besos en las mejillas, pero con la mera excusa de devolverle los apuntes de selectividad, Enrique quería ganar una apuesta con aquella chica simpática a la que el instituto en general, quería..
No era guapa , y llevaba las ropas de niña que le hacia su madre con bordados, pero su sentido del humor, su forma de tratar a los compañeros, hacia que ella, a pesar de existir jóvenes muy bellas y desarrolladas, se convirtiera en el centro de atención de los chicos de su clase, de los chicos de otras clases a las que visitaba, pues como todos decían eran un terremoto, le apodaban de todas las maneras, pero no le importaba era feliz en ese instituto, y el instituto era feliz con ella, si tenía algo especial, que nadie sabia decir que, pero hasta aquel repetidor le tenia ensimismado.
Cuando él le robo ese beso, ella se sentía mareada de martini, pensó que la cosa acabo ahí, pero no, él quería ser su novio, ella no entendía como el repetidor más guapo del instituto , quería salir con ella, jamas había pensado en los chicos como pareja, y el miedo que le entro en el cuerpo le hacia tener los síntomas de la gripe , pues sabía que en aquella  relación la que saldría perdiendo seria ella sin duda, él tenia muchas batallas ganadas, y ella era novata en todo.Hasta ahora se había comportado espontáneamente , como un espíritu libre que era, y que nunca debió dejar ser, pero por culpa del martini, que no quería probar y al final probo, le robaron sus labios.
Esto hizo enfadar a los que siempre fueron sus amigos del barrio, le dijeron que no era chico para ella, y decidieron que no la dejarían sola, era su chica, la de la sonrisa constante, no querían ver lágrimas en sus ojos brillantes, y así que ante los plantones continuos de aquel galán que ya andaba con maría, seguían quedando como si él no existiera , y con verla sonreír , todos eran felices.
En la Universidad, él decidió hacer la misma carrera que ella, pero les toco en distintas clases, quería llevarse el trofeo entero, pero cada plantón de él se convertía con menos besos y con mneos caricias que a ella aún le daban miedo , era muy niña para esas cosas, a ella le importaban otras ,la política la poesía, las gamberradas, un día él decidió dejarla, porque no le daba lo que quería, y ella se fue sin más a casa de unas amigas.
Si al principio hubo unas lágrimas,pero luego todas rieron con cuatro anécdotas , que adrede contó Susana, una de sus únicas amigas , ya que siempre andaba con lo chicos enredando, se lo agradecio con su sonrisa peculiar..Luego al llegar a casa , le dijeron que le había llamado Quique, y ella no estaba, él se pensaba que se quedaría en casa llorando, no la chica de la sonrisa constante, se caía cinco minutos y se levantaba brincando de alegría, y ahora le tocaba a ella seguir su camino, por más que él le visitaba, y le llamaba , jamas obtuvo nada, pues ya ella le vio como un necio que quiso ganar un trofeo que no se merecía, y lo perdió para siempre,,busco una excusa para discutir y que la dejara en paz.
Cuando él más tarde la veía crecer, le quiso dar un consejo ,para aquel entonces ya era tarde , ella se había lanzado a la vida guiándose por si misma, y ya había descubierto que los cuentos no tenían el final esperado, las ranas no se convertían en príncipes si les dabas un beso, eran los príncipes los que se convertían en sapos, y de estos encontró bastantes.
Leyendo aquellas estrofas en el libro de Rosa Montero, decidió hacerlas suyas y se dejo de príncipes , solo buscaba un sapo, que al besarle se convirtiera en un BUEN HOMBRE.










4 comentarios:

  1. Bonito y dulce, como los recuerdos de la pubertad.

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  2. Bueno Jacqui, muy bueno. Aunque en los cuentos no existían princesas encantadas y cadea vez quedan menos sapos-principes es bueno soñar para que al despertarnos podamos pisar el suelo con alegría.
    Un abrazo

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